lunes, 8 de junio de 2009
domingo, 7 de junio de 2009
Un minuto sirve para sonreír, sonreír para el otro, para ti y para la vida. Un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua. Un minuto sirve para escuchar el silencio. Es en un minuto en que uno dice el sí, o el no que cambiará toda su vida. Un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo. Un minuto para sentir la responsabilidad, pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria. En un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser. En un minuto se puede salvar una vida. Tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo. Un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar, de una vida. Minutos... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta, pero también cuantas veces traemos a nuestra vida los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y tristezas. Con frecuencia decimos "es un minuto" que nos parece nada, pero cómo se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, cómo se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestro trabajo, cómo se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, cómo nos llena de emoción ese minuto al que se entrega al hilo al nacer y como también que la vida otorgue más minutos a que la muerte separará físicamente y no veremos más. Un minuto parece increíble, parece tan poquito, y sin embargo, puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida. Lo importante no es vivir la vida por qué sí, dejando pasar el tiempo. Aprendamos a vivir la vida intensamente. Aprendamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "sí no es hoy, será mañana" Recuerda que tu tiempo es hoy. La vida es hoy. Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.
Yo soñé que te olvide, porque al fin no te lloraba; Yo creí que escaparía de tu piel. Yo logre mas de una ves olvidarte por un tiempo, y sentí que poco a poco me curé. Luche con el alma y con el corazón, di mi sentimiento y mi emoción; todo lo que soy para olvidarte. Pero no, sigo pensando en ti por mas que intento no consigo dormir de noche sin tu abrigo. Pero no, sigues estando aquí, en lo mas hondo de mi vida, sin hallar una salida, sigo aquí… sin ti. Yo sentí que naufrague cuando me dejaste solo, pero pude mantener viva mi fe. Y aún sin ti yo imagine que algo bueno me esperaba, y busque la forma de ir dejándote. Luche con el alma y con el corazón, di mi sentimiento y mi emoción; todo lo que soy para olvidarte. Pero no, sigo pensando en ti por mas que intento no consigo dormir de noche sin tu abrigo. Pero no, sigues estando aquí, en lo mas hondo de mi vida, sin hallar una salida, sigo aquí sin ti…sin ti. *
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