
El enojo, el orgullo y la competencia son nuestros verdaderos enemigos.
El enojo nos puede enseñar quienes realmente somos, lo que es importante para nosotros y la manera de lidiar con la adversidad y la frustración. Podemos aprender del enojo y en el proceso, manejarlo no sólo a él sino también a nosotros mismos.
El enojo es una emoción humana natural. Refinarlo y trascenderlos nos provee la oportunidad de convertirnos en el ser humano que deseamos ser,
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