sábado, 18 de julio de 2009


Hay momentos que no puedo olvidar hay momentos que por las madrugadas me arrepiento y empiezo a temblar. Cinco segundos de gracia y mil horas sin razón sequé mis lágrimas en espejos fríos y soy la sombra de ayer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario